Pour entrer...s'y profilait

2008
Guitarra
Violonchelo

La pieza Pour entrer...s'y profilait para guitarra y violoncello toma su título de un fragmento de la novela de Marcel Proust Albertine disparue, perteneciente a su monumental À la recherche du temp perdu. El fragmento de texto elegido es, por así decirlo, leído, recitado por los instrumentos. Es pues una obra que surge a partir de la palabra y su sentido, de la calidad sonora de su prosodia y del devenir de la simbiosis entre ambos. Pero también, y dado que la voz humana como categoría instrumental tradicional está ausente, es una obra que tiene que ver con el juego de posibilidades que aparecen a partir de la no presencia de la voz como transmisor del texto y, tal vez, con la imposibilidad de sustituirla. Como resultado, el texto aparece de forma muy esporádica, discontinua, pero ello no supone que haya sido deliberadamente fragmentado. Su predominante ausencia y su momentánea aparición en la superficie muestran metafóricamente la puesta en escena contradictoria del sentido ante la imposibilidad de su verbalización de un modo continuo, y más allá, la contradicción entre el hecho sonoro tal y como se nos aparece y su esencia última.

Vista desde el punto de vista de la forma musical, esta pieza se podría decir que es un Lied, o mejor, un Lied ohne Worte (Canción sin palabras). Pero aquí nos encontramos nuevamente con una leve contradicción. No es esencialmente una canción sin palabras, puesto que no sólo hay referencia instrumental a un texto sino que éste, aunque sólo sea esporádicamente, aparece. Pero tampoco es un Lied, pues falta la voz, el canto. La palabra está incrustada como parte del entramado instrumental pero, a su vez, ese entramado se fundamenta en ella. Como la palabra misma, la pieza se sitúa en una región de frontera.

"Pour entrer en nous, un être a été obligé de prendre la forme, de se plier au cadre du temps; ne nous apparaissant que par minutes successives, il n'a jamais pu nous livrer de lui qu'un seul aspect à la fois, nous débiter de lui qu'une seule photographie. Grande faiblesse sans doute pour un être de consister en une simple collection de moments; grande force aussi; il relève de la mémoire, et la mémoire d'un moment n'est pas instruite de tout ce qui sest passé depuis; ce moment qu'elle a enregistré dure encore, vit encore, et avec lui l'être qui s'y profilait."

M. Proust - Albertine disparue