Kiral

2007
Electrónica
Guitarra
Violonchelo

Kiral
La quiralidad, es una importante propiedad de asimetría en diversas ramas de la ciencia. Un objeto o sistema es llamado quiral si este difiere de su imagen en el espejo. El ejemplo más claro de la quiralidad son nuestras manos.
Kiral participa de este principio de falsa simetría tanto entre los dos instrumentos como a nivel armónico y gestual. Asimismo la electrónica se fusiona con el sonido instrumental o por el contrario aparece como consecuencia de esta quebrada simetría. Todo participa de esta idea de espejos, de la quiralidad, de la identidad invertida, dejando adivinar una estructura interna, un mismo principio generador.
Kiral se articula de manera furtiva por pequeños bloques que se contraponen constantemente en una especie de superposición de mosaicos. Los procesos orgánicos son muy cortos, todo el material se agota velozmente, de forma fugaz, no existe el desarrollo a largo plazo: todo lo expuesto es quemado casi instantáneamente. Aun y todo la gran forma permanece clara dividiendo la obra en dos secciones claramente definidas por psicologías totalmente opuestas: una primera parte articulada inestablemente donde nada permanece, todo resulta efímero hasta llegar a una segunda donde el timbre cobra protagonismo siendo en si mismo, sin otro objetivo que vivir y morir en levedad.
La música no avanza, al contrario, se estanca y desaparece. Esta forma en dos que se desvanece apenas ha comenzado, como si no se hubiera realizado trabajo alguno sobre ella, me interesaba debido a que normalmente tratamos de desarrollar y desarrollar los elementos como si en ello nos fuera la vida: es la deformación beethobeniana de nuestra educación musical. Aquí dos partes completamente diferentes coexisten una tras otra sin que una tercera llegue para “cuadrar la forma”. El ideal de síntesis hegeliano no se cumple, nada existe tras el planteamiento de dos situaciones psicológica y musicalmente opuestas. En esta obra he querido ser breve, dejar las cosas donde Webern las hubiera dejado: en la soledad del tiempo efímero.
Kiral fue un encargo del Gobierno del País Vasco escrita en el marco del Curso Anual de Informática Musical del Ircam-Centre Georges Pompidou y dedicada a Bertrand Chavarría y Eric Maria Couturier. Grégoire Lorieux fue el encargado de ayudarme en la parte informática. Desde estas líneas todo mi agradecimiento.