Errobi-1

2008
Flauta
Piano

Para flauta y piano, es un encargo del Festival de Otoño de Varsovia para Mario Caroli, que ha suscitado su escritura y composición. Ante todo, esta pieza plantea el problema de dos fuentes sonoras contradictorias y antagónicas: el soplo y el golpe, lo que dura y lo que se agota, la proyección en lo potencial frente a lo efímero que resuena. Dos raíces que son el origen del nacimiento de los sonidos de la pieza, que se estrechan, se impregnan y se proyectan entre ellas, la una en la otra (erro-bi, en euskara: dos raíces) para ocupar el tiempo que les es destinado, un flujo cuyas bifurcaciones y redundancias construyen el laberinto de la memoria (errobi, en euskara: torrente), una superficie móvil de trayectoria imprevisible. Errobi-1 es una pieza de la colección Igeltsoen Laborategia, le "Laboratorio de Tizas", que tiene origen en la obra de Jorge Oteiza y su Laboratorio Experimental. La tiza, en tanto que materia blanca y luminosa, que al trazar el signo comunica gastándose y agotándose en la huella que así deja; la tiza, que chirria contra la pizarra, que es una extensión de la mano y de esta manera una prótesis del hombre, cuyo recuerdo está ligado a la infancia y a la experiencia del aprendizaje y que exterioriza el pensamiento con su materia desmenuzable, se erosiona y convierte en polvo, volviéndose una metáfora del propósito y del objeto de esta música.