Donatoni, Franco

Italia
1927
2000

A los siete años comienza el estudio del violín. Pronto recibirá clases de composición en el Liceo Musical de Verona y posteriormente se matriculará en los conservatorios «Giuseppe Verdi» de Milán y «Giovanni Battista Martini» de Bolonia, en los que tendrá como profesores a personalidades como Piero Bottagisio, Ettore Desderi y Lino Liviabella. Finalmente, acabará perfeccionando su formación con Ildebrando Pizzetti en la Academia Nacional de Santa Cecilia de Roma. Durante su estancia en Roma frecuentó a Goffredo Petrassi, quien, sin ser oficialmente su profesor, sí prodigó consejos y sugerencias al joven Donatoni, ayudándolo en su trabajo de composición. Fue el propio Petrassi quien, como miembro del jurado del Concurso de Composición de Radio Luxemburgo, premió en 1952 su Concertino para cuerdas, metal y timbales solistas. Este premio significó el inicio de la carrera internacional del compositor.

A mitad de los años cincuenta Donatoni conoció a Bruno Maderna en su Verona natal. El apoyo y los consejos de Maderna fueron decisivos en Donatoni y ejercieron una influencia notable sobre su pensamiento y trabajo compositivo. Donatoni y Maderna coincidieron en 1954, 1956, 1958 y 1961 en el Darmstädter Ferienkurse (Festival de Música Contemporánea de Darmstadt).

Empieza su experiencia docente en 1953: fue profesor de composición en los conservatorios de Bolonia, Turín y Milán. Después, fue titular de la cátedra de perfeccionamiento de composición en la Academia de Santa Cecilia de Roma y en la Accademia Chigiana de Siena. Además, fue profesor en el DAMS (acrónimo de Discipline delle Arti, della Musica e dello Spettacolo, se trata de un curso de licenciatura) de la Universidad de Bolonia y participó en numerosos seminarios en Europa, América y Australia.

En su larga experiencia docente ha influido notablemente en las nuevas generaciones de compositores. Entre otros, han sido alumnos de Donatoni Pascal Dusapin, Roberto Carnevale, Luca Cori, Matteo D'Amico, Armando Gentilucci, Sandro Gorli, Magnus Lindberg, Giulio Castagnoli, Giorgio Magnanensi, Luigi Manfrin, Luca Mosca, Esa-Pekka Salonen, Aurelio Samorì, Piero Niro, Giuseppe Sinopoli, Alessandro Solbiati, Fausto Romitelli, Javier Torres Maldonado, Giovanni Verrando y muchos otros.

Siempre delicado de salud (desde la juventud sufría depresiones periódicas que interrumpían su trabajo y le obligaban a estar bajo tratamiento), su estado se agravó a partir de principios de los años 80, cuando enfermó de diabetes. En 1998 sufrió un infarto cerebral y su salud se deterioró hasta el punto de que para escribir sus últimas obras orquestales (Prom y ESA - In cauda V) necesitó la ayuda de algunos alumnos para llevarlas al pentagrama. Un segundo infarto en 2000 lo llevará a la muerte, que sobrevino el 17 de agosto de aquel año. La ceremonia fúnebre se celebró en el Conservatorio de Milán y en ella se interpretó su pieza Cinis, una especie de réquiem laico que el autor había compuesto en 1988.

Obras