Bartok, Bela

Hungría
1881
1954

Béla Bartók nació en 1881 en Nagyszentmiklós, en el Banato austrohúngaro, una región situada en la confluencia de las culturas húngara, rumana y eslovaca, y foco tradicional de oposición al dominio de la Casa de Habsburgo y más tarde al régimen de Miklós Horthy. Su padre era director de una escuela agrícola y su madre, Paulina Voit, era maestra. Ésta empezó a enseñarle a tocar el piano cuando tenía 5 años. En 1888, después de la muerte de su padre (al que Béla admiraba mucho), su madre se llevó a la familia a vivir a Vinogradiv, ahora en Ucrania, donde daba clases de piano. Es en esa ciudad que Béla empezó a componer a la edad de 9 años.

Con 11 años, Bartók dio su primer concierto: el allegro de la sonata Waldstein de Beethoven y una de sus primeras composiciones, El curso del Danubio. La familia se trasladó entonces a Presburgo (la actual Bratislava, capital de Eslovaquia), donde László Erkel le enseñó armonía y piano. Allí Béla conoció también al compositor y pianista Ernő Dohnányi.

Con 17 años, sigue a Ernő Dohnányi a Budapest para ingresar en la Academia de Música. Allí estudió piano con István Thoman y composición con János Koessler, y conoció a Zoltán Kodály, con el que emprenderá una recopilación de la música folclórica húngara. En 1903 ya había compuesto un extenso poema sinfónico, Kossuth, nombre del héroe de la revolución húngara de 1848, Lajos Kossuth, incorporando dichas melodías.

A partir de 1905, profundiza sus conocimientos en la música tradicional y las canciones folclóricas magiares, en sintonía con el auge de los movimientos nacionalistas. Toma entonces conciencia de la necesidad de preservar la memoria musical tradicional de su país. Junto con Kodály, comenzó a recorrer los pueblos de Hungría y Rumanía para recoger miles de melodías y canciones que transcribieron y grabaron con un gramófono. Extendieron luego esa labor a buena parte de los pueblos de la Europa central y hasta Turquía. Anteriormente, se pensaba que la música folclórica húngara se basaba en melodías zíngaras. Un ejemplo de ello son las rapsodias compuestas por Franz Liszt. Pero Bartók descubrió que las antiguas melodías húngaras se basaban en escalas pentatónicas, al igual que la música asiática o la de Siberia. Bartók escribió una buena cantidad de pequeñas piezas para piano derivadas de la música folclórica, y creó acompañamientos para canciones populares.

Otra gran influencia fue la música de Richard Strauss y Debussy que Zoltán Kodály trajo de París.

En 1905, descubrió París con motivo del concurso Rubinstein. En aquella época Bartók se aleja de la religión para adoptar un ateísmo profundo y sereno según sus propias palabras (en una carta de 1907 a Stefi Geyer, uno de sus primeros amores). Su ateísmo se mantendrá hasta 1916, año en el que anuncia públicamente su conversión al unitarismo.